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Google reporta aumento en emisiones totales, impulsado por expansión de infraestructura de inteligencia artificial

Google publicó su Informe Ambiental 2025, correspondiente al ejercicio fiscal cerrado el 31 de diciembre de 2025, en el que revela que sus emisiones totales de gases de efecto invernadero aumentaron 18% en comparación con el año anterior.

Esta cifra, que sitúa la huella de carbono de la compañía en 14,47 millones de toneladas de CO₂ equivalente, representa el mayor incremento anual desde que el gigante tecnológico comenzara a publicar informes ambientales en 2016. Desde su año base de 2019, las emisiones de Google han crecido 81%, lo que aleja a la empresa de su objetivo de reducir a la mitad sus emisiones para 2030 en relación con ese mismo año.

El principal factor detrás de este incremento es la expansión acelerada de la infraestructura de inteligencia artificial, que ha disparado la demanda energética de la compañía. Google experimentó un aumento del 37% en su consumo eléctrico durante 2025, alcanzando los 43,6 teravatios-hora (TWh), una cifra equivalente al consumo anual de un país como Nueva Zelanda.

Este crecimiento, que supone un incremento de 3,5 veces respecto a 2019 y supera el 27% registrado en 2024, ha sido impulsado en gran medida por los centros de datos, que representaron 42,4 TWh (el 97 %) del total consumido.

Kate Brandt, directora de Sostenibilidad de Google, reconoció el desafío que esto supone: «Nuestro despliegue de infraestructura de IA se está acelerando actualmente más rápido de lo que se descarboniza la red eléctrica».

En el informe, la compañía advierte que «el camino para lograr nuestras ambiciones climáticas no será lineal» y que «el rápido crecimiento de la demanda energética es una realidad que debemos gestionar activamente», al tiempo que se compromete a «garantizar que el crecimiento de la IA no se convierta en una excusa para reducir nuestros estándares ambientales».

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Emisiones operativas a la baja: 2% de reducción pese al aumento del consumo

A pesar del vertiginoso crecimiento de su demanda eléctrica, Google logró reducir sus emisiones operativas (alcances 1 y 2) en 2% durante 2025, una señal de que la compañía está consiguiendo desacoplar parcialmente el crecimiento de su consumo energético de sus emisiones de carbono. Este logro ha sido posible gracias a una agresiva estrategia de contratación de energía limpia.

En 2025, Google firmó acuerdos para más de 12 gigavatios (GW) de nueva energía limpia, la mayor cifra anual en la historia de la compañía. Esta capacidad, que según la empresa es suficiente para abastecer a un país del tamaño de Grecia durante un año una vez que los proyectos estén operativos, forma parte de un esfuerzo acumulado que, desde 2010 hasta 2025, ha sumado más de 240 acuerdos que cubren casi 35 GW de nueva energía limpia.

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Google ha mantenido su compromiso de igualar el 100% de su consumo eléctrico con compras de energía renovable durante nueve años consecutivos.

La compañía también destaca los avances en eficiencia de sus centros de datos, que según el informe utilizan 83% menos de energía general que el promedio de la industria. En total, Google afirma que sus inversiones en eficiencia de hardware, eficiencia de software y adquisición de energía limpia evitaron la emisión de más de 58 millones de toneladas métricas de CO₂ equivalente en 2025. Sin estas intervenciones, la huella de carbono de la compañía para 2025 habría sido cinco veces mayor.

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El punto débil de la estrategia climática de Google

El lado más preocupante del informe es el comportamiento de las emisiones de la cadena de suministro (alcance 3), que crecieron 25 % durante 2025. Este incremento se debe, según el informe, a la fabricación de hardware de IA, incluyendo chips y servidores, en una cadena de suministro ubicada en la región de Asia-Pacífico que opera en redes eléctricas con una oferta insuficiente de energía libre de carbono.

Estas emisiones de alcance 3 representan ya el 43,8% de la huella de carbono total de Google, según datos de 2024.

Este desfase entre las emisiones operativas (a la baja) y las de la cadena de suministro (al alza) evidencia una de las principales paradojas de la expansión de la IA: mientras las grandes tecnológicas descarbonizan sus propias operaciones mediante la compra de energía renovable, las emisiones generadas por la fabricación de los componentes que hacen posible esa expansión siguen aumentando a un ritmo acelerado.

El informe también revela un aumento del 34% en el consumo de agua de Google durante 2025, que alcanzó los 10.900 millones de galones (aproximadamente 41.000 millones de litros), más del doble de los niveles de 2021. Los centros de datos, que requieren sistemas de refrigeración intensivos en agua, fueron los principales responsables de este incremento.

Para compensar este impacto, Google afirma que sus proyectos de gestión del agua repusieron aproximadamente 7.700 millones de galones de agua en 2025, lo que equivale a cerca del 78% de su consumo total de agua dulce durante ese año. La compañía tiene el objetivo de reponer más agua de la que consume para 2030.

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El contexto global: la IA como desafío ambiental

El informe de Google se publica en un contexto de creciente preocupación por el impacto ambiental de la inteligencia artificial a escala global.

En junio de este año, el Instituto de las Naciones Unidas para el Agua, el Medio Ambiente y la Salud (UNU-INWEH) publicó un informe que advierte que los centros de datos consumieron aproximadamente 448 TWh de electricidad en 2025, lo que los sitúa entre los mayores consumidores de electricidad del mundo si se consideraran como un sistema único.

Las cargas de trabajo de IA representan actualmente alrededor del 20% de esa demanda, una proporción que se espera que se duplique para 2030. Bajo las trayectorias actuales, el consumo eléctrico relacionado con la IA podría alcanzar los 945 TWh al final de la década, equivalente a casi el 3% del consumo eléctrico mundial.

El informe de la ONU también estima que la generación de electricidad vinculada a la IA podría producir alrededor de 400 millones de toneladas de emisiones de CO₂ equivalente al año para 2030, además de una huella de suelo que supera los 14.000 kilómetros cuadrados y un consumo de agua que alcanza los 9,3 billones de litros.

El Secretario General de la ONU hizo un llamado a una mayor transparencia por parte de las empresas de IA y a un compromiso más claro con el crecimiento sostenible, como parte de la Iniciativa de Transparencia Ambiental de la IA.

La agenda para avanzar en la descarbonización

Este diálogo forma parte de los esfuerzos que Latam Mobility está impulsando a lo largo de su gira 2026, que recorrerá los principales mercados de la región para profundizar en estos y otros temas cruciales para la transformación de la movilidad.

La gira recorrerá los principales mercados de la región: Ciudad de México y Chile. A lo largo de estos encuentros, líderes del sector público y privado, empresas, inversionistas y expertos internacionales analizarán el presente y futuro de la movilidad eléctrica, la innovación tecnológica, la infraestructura, la energía y la economía climática.

La transición ya está en marcha. La Gira 2026 de Latam Mobility es el punto de encuentro para acelerar decisiones, conectar actores clave y construir, de forma colaborativa, la movilidad sostenible de América Latina.

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