Crear programas de economía: La OCDE nos dice cómo

Los tiempos de cambio son difíciles de navegar, sobre todo cuando hablamos de modificar las políticas, regulaciones y funcionamiento de países y regiones. En este contexto, la necesidad de implantar nuevos modelos de desarrollo sostenible ha llevado a la creación de programas de economía circular para reducir emisiones y deshechos, pasando de modelos de transición lineal a circulares.

Sin embargo, en ocasiones es difícil definir el modo, articulación y funcionamiento de un modelo circular, por lo que la OCDE en su último reporte Managing Environmental and Energy Transitions for Regions and Cities (OECD, 2020) cubre de manera extensa la implementación de programas de transición a nivel de ciudades, estados y regiones, articulando una guía se seguimiento e implantación de cambios.

En esta oportunidad, y sin olvidar los demás apartados del reporte, nos enfocaremos en el apartado 3, «Manejando la transición a una economía circular el regiones y ciudades».

Ciudades: un lugar de oportunidades

Cerca del 54% de la población global vive en ciudades, y se espera que la expansión económica de los núcleos urbanos incremente su concentración (OECD/Comisión Europea, 2020). Sin embargo, de acuerdo al reporte, las ciudades brindan importantes oportunidades para un sistema de economía circular debido a su proximidad con los ciudadanos, productores, minoristas y proveedores de servicios y su alto capital humano. De manera específica, la constitución de ciudades como núcleo facilita la implantación de modelos circulares.

Sin embargo, para que este proceso sea posible, la OCDE ha desarrollado un marco conceptual para la economía circular en regiones y ciudades para apoyar la transición a una economía circular y facilitar la comparación de diferentes estrategias e iniciativas de economía circular.

Marco conceptual de transición circular

El marco conceptual de la OCDE considera tres ejes principales de interacción reflejados en el círculo exterior de modelo.

  1. Personas: las políticas circulares son, sobre todo, un modelo de consumo de bienes y servicios, por lo que su aplicación no sólo depende de políticas de producción, sino que dependen también de los intereses de consumo masivo. Por lo que la aplicación de este modelo implica un cambio de comportamiento hacia diferentes vías de producción y consumo, nuevos modelos de negocio y gobernanza.

B) Políticas: el informe precisa que las políticas de economía circular requieren un enfoque holístico y sistemático que atraviese las políticas sectoriales. Dado que los residuos de alguien pueden ser un recurso para otra persona, la economía circular brinda la oportunidad de fomentar la complementariedad entre las políticas. Este enfoque parte de la necesidad de controlar los procesos de producción y reutilización.

C) Lugares: de la misma forma que las políticas deben ser holísticas y abiertas, la creación de modelos circulares, de acuerdo a la OCDE, debe considerar las ubicaciones en un sentido fluido e interconectado, como a la hora de enfrentar problemas asociados a la globalización. De manera precisa, el informe explica: «las ciudades y regiones no son ecosistemas aislados, sino espacios de entrada y salida de materiales, recursos y productos, en conexión con las áreas circundantes y más allá. Por lo tanto, adoptar un enfoque funcional que vaya más allá de los límites administrativos de las ciudades es importante para la gestión de recursos y el desarrollo económico.»

Modelos circulares: ¿la nueva normalidad?

Es claro que el futuro nos permitirá ver cambios en los modelos de producción y consumo más acentuados, pues ya se registran ciertos cambios a nivel global.

Sin embargo, la producción y consumo de bienes de consumo representa el 45% de las emisiones de gases de efecto invernadero globales, por lo que hacer cambios en los procesos industriales y de producción energética no será suficiente para lograr los objetivos del Acuerdo de París (Ellen MacArthur Foundation, 2019).

En consecuencia, las agendas de proyectos de desarrollo deben considerar las políticas circulares dentro de sus posibilidades pues, como señala el estudio de la Ellen MacArthur Foundation (2019) un enfoque de economía circular podría reducir las emisiones globales de CO2 de los materiales clave de la industria en un 40% o 3.700 millones de toneladas en 2050.

Referencias

Ellen MacArthur Foundation (2019), Completing the Picture: How the Circular Economy Tackles Climate Change, Ellen MacArthur Foundation, London, https://www.ellenmacarthurfoundation.org/publications/completing-the-picture-climate-change

OECD/European Commission (2020), Cities in the World: A New Perspective on Urbanisation, OECD Urban Studies, OECD Publishing, Paris, https://dx.doi.org/10.1787/d0efcbda-en.

OECD (2020), Managing Environmental and Energy Transitions for Regions and Cities, OECD Publishing, Paris, https://doi.org/10.1787/f0c6621f-en.

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