De datos aislados a decisiones inteligentes: el futuro de la sostenibilidad corporativa, según KPMG
En un entorno empresarial cada vez más condicionado por la transparencia, la regulación y los riesgos climáticos, la gestión de datos de sostenibilidad se posiciona en 2026 como un pilar estratégico clave para preservar y crear valor, según reporte de la consultora KPMG.
Lejos de ser únicamente un requisito de cumplimiento normativo, el uso inteligente de estos datos se ha convertido en un diferenciador competitivo para las organizaciones que buscan resiliencia y crecimiento sostenible.
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De la fragmentación a la oportunidad estratégica
Durante años, el principal obstáculo en los reportes de sostenibilidad ha sido la fragmentación de los datos: la información dispersa en múltiples sistemas, con definiciones inconsistentes y metodologías heterogéneas, ha dificultado la generación de reportes comparables, confiables y oportunos.
Si bien la regulación ha contribuido a establecer un marco común, permitiendo identificar información material y crear un lenguaje compartido, el enfoque excesivo en el cumplimiento ha llevado a muchas organizaciones a perder de vista el valor estratégico de los datos.
Según KPMG, limitarse a calcular métricas como emisiones de gases de efecto invernadero, consumo de agua o niveles de contaminación puede resultar insuficiente si no se traducen en decisiones que reduzcan impactos y costos.
La verdadera oportunidad radica en utilizar estos datos para optimizar procesos, innovar en productos y abrir nuevas fuentes de ingresos, además de fortalecer la relación con clientes cada vez más exigentes en materia ambiental y social.

Tres transformaciones que definen la gestión de datos
La evolución hacia una gestión madura de datos de sostenibilidad se caracteriza por tres cambios estructurales fundamentales: automatización, integración y capacidad predictiva.
En primer lugar, la inteligencia artificial y la automatización han dejado de ser opcionales para convertirse en elementos indispensables. Las empresas líderes implementan soluciones que permiten capturar, validar y analizar datos en tiempo real, reduciendo errores y liberando recursos para el análisis estratégico.
Por ejemplo, sistemas automatizados pueden identificar anomalías en el consumo energético de múltiples instalaciones a nivel global y detectar oportunidades concretas de eficiencia.
En segundo lugar, la integración de datos refleja el grado de madurez organizacional. Las compañías más avanzadas han dejado atrás los silos de información y han desarrollado ecosistemas unificados que conectan métricas de sostenibilidad con datos financieros y operativos.
Esto permite entender en tiempo real cómo los factores ambientales y sociales impactan el desempeño del negocio. En sectores como el energético, el uso de tecnologías inteligentes y “gemelos digitales” facilita decisiones operativas y estratégicas más precisas.
Finalmente, la capacidad predictiva marca la diferencia entre líderes y rezagados. Las organizaciones más sofisticadas no solo reportan el pasado, sino que utilizan analítica avanzada para anticipar tendencias, modelar escenarios y gestionar riesgos emergentes.
KPMG señala que este enfoque resulta especialmente crítico en industrias como la de seguros, donde el aumento en la severidad de eventos climáticos, que ya ha generado pérdidas económicas globales por 162.000 millones de dólares, exige capacidades de previsión cada vez más robustas.
Una brecha creciente y cómo cerrarla
La diferencia entre empresas con sistemas de datos manuales, aislados y reactivos y aquellas con enfoques automatizados, integrados y predictivos se traduce en una brecha de desempeño cada vez más amplia.
De acuerdo con un estudio de 2024 de MSCI, las compañías con mejores calificaciones en sostenibilidad acceden a menores costos de financiamiento, con tasas promedio de 6,8% frente a 7,9% de sus pares con menor desempeño lo que se explica por una mayor resiliencia ante riesgos ESG, lo que mejora el perfil de riesgo y reduce tanto el costo de la deuda como del capital.
Además, estas empresas muestran mayor capacidad de adaptación en contextos de volatilidad, gracias a sistemas de información integrados que permiten reaccionar con rapidez ante cambios del entorno.
Para las organizaciones que buscan avanzar, la transformación en la gestión de datos de sostenibilidad requiere tanto visión estratégica como ejecución táctica. No se trata únicamente de adoptar tecnología, afirma KPMG, sino de redefinir el papel de los datos dentro de la estrategia empresarial:
- El primer paso consiste en identificar cómo la sostenibilidad puede generar o preservar valor, ya sea mediante la optimización de procesos, la reducción de costos en materias primas, energía o agua, o el desarrollo de nuevos productos y servicios.
- A continuación, resulta clave realizar una auditoría de datos que permita entender qué indicadores se están midiendo actualmente y dónde existen brechas. Muchas empresas descubren en este proceso que ya cuentan con más información de la que imaginaban, pero que se encuentra aislada y subutilizada.
- Asimismo, la evaluación de las tecnologías existentes es fundamental para determinar si están alineadas con los objetivos de sostenibilidad y si ofrecen la flexibilidad necesaria para adaptarse a un entorno competitivo en constante evolución.
- Otro aspecto crítico es establecer una gobernanza clara de los datos, con responsables definidos, estándares de calidad y procesos de validación que aseguren consistencia. La capacitación de los equipos también juega un rol clave para transformar los datos en decisiones efectivas.
- Finalmente, KPMG considera que la implementación debe abordarse de manera gradual, priorizando iniciativas de alto impacto y baja complejidad que generen resultados rápidos, mientras se construye una transformación más profunda a largo plazo.

Un imperativo estratégico
De cara a 2026 y más allá, KPMG señala que las empresas que liderarán sus sectores serán aquellas que entiendan la gestión de datos de sostenibilidad como un imperativo estratégico y no como una carga regulatoria.
En un mundo donde la transparencia es cada vez mayor, la capacidad de recopilar, analizar y actuar sobre estos datos no solo representa una ventaja competitiva, sino una condición esencial para el éxito sostenible.
La pregunta ya no es si las organizaciones deben dar este paso, sino cuán rápido pueden hacerlo para mantenerse relevantes en un entorno empresarial en transformación constante.
La agenda para avanzar en la descarbonización
Este diálogo forma parte de los esfuerzos que Latam Mobility está impulsando a lo largo de su gira 2026, que recorrerá los principales mercados de la región para profundizar en estos y otros temas cruciales para la transformación de la movilidad.
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La transición ya está en marcha. La Gira 2026 de Latam Mobility es el punto de encuentro para acelerar decisiones, conectar actores clave y construir, de forma colaborativa, la movilidad sostenible de América Latina.

