Brasil

Brasil lanza el Plan Nacional de Desarrollo de la Bioeconomía con R$ 350 millones del Fondo Amazonia

El gobierno brasileño dio un paso decisivo para convertir su megabiodiversidad en el motor de un nuevo ciclo de prosperidad con el lanzamiento del Plan Nacional de Desarrollo de la Bioeconomía (PNDBio).

La iniciativa, que cuenta con recursos iniciales de R$ 350 millones provenientes del Fondo Amazonia, representa una hoja de ruta para posicionar al país como líder mundial en el uso sostenible de sus recursos naturales para la próxima década.

Paralelamente, el sector de los biocombustibles recibió un fuerte impulso regulatorio con la aprobación de una meta de descarbonización para el biometano, un hito que podría multiplicar por 100 la producción actual y movilizar inversiones por aproximadamente R$ 350 mil millones (USD 68.000 millones).

También te puede interesar | SGS publica guía para empresas en Latinoamérica sobre obligatoriedad y verificación de la huella de carbono

Estrategia de desarrollo basada en la biodiversidad

El Plan Nacional de Desarrollo de la Bioeconomía (PNDBio) es un ambicioso proyecto presentado por la ministra de Medio Ambiente y Cambio Climático, Marina Silva, y el vicepresidente y ministro de Desarrollo, Industria, Comercio y Servicios, Geraldo Alckmin.

La iniciativa, que se enmarca en la Estrategia Nacional de Bioeconomía, instituida por el Decreto N° 12.044 de junio de 2024, tiene como objetivo integrar la conservación ambiental, la innovación tecnológica y el desarrollo productivo hasta 2035.

Se trata de una política pública que no nace de la nada, sino que se apoya en una realidad ya consolidada: más del 50% de la energía que consume Brasil hoy proviene de fuentes renovables, con una matriz que combina bioetanol, biodiesel, hidroelectricidad, energía eólica y solar.

Marina Silva resumió el plan durante su presentación al afirmar que “hay lugar para el recolector, para el industrial de cosméticos, de fármacos. Es una bioeconomía para un nuevo ciclo de prosperidad”.

Brasil

Tres ejes estratégicos y 185 acciones para el desarrollo

El PNDBio se organiza en tres ejes fundamentales: Sociobioeconomía y activos ambientales, bioindustrialización competitiva y producción sostenible de biomasa. Es el principal instrumento de implementación de la Estrategia Nacional de Bioeconomía, coordinando políticas públicas de 16 ministerios y definiendo 185 acciones estratégicas, tras un proceso de dos años de trabajo que recibió más de 900 contribuciones durante su consulta pública.

En el eje de sociobioeconomía, las metas incluyen apoyar 6.000 emprendimientos comunitarios, aumentar en 20% los créditos del Programa Nacional de Fortalecimiento de la Agricultura Familiar (Pronaf) para pequeños productores de bajos ingresos y duplicar el valor bruto producido anualmente a partir de la sociobiodiversidad.

También se contempla ampliar el pago por servicios ambientales a 300.000 beneficiarios de pueblos y comunidades tradicionales, incrementando en 50% para 2035 el número de organizaciones que pueden recibir beneficios derivados del patrimonio genético.

En el ámbito industrial, el plan promueve el desarrollo de productos basados en la biodiversidad, como medicamentos fitoterápicos, para su incorporación al sistema público de salud (SUS), además de impulsar sectores como la bioenergía y los biocombustibles.

En el eje de producción sostenible de biomasa, se contempla el desarrollo de la industria bioquímica renovable y la producción de biocombustibles, así como la recuperación de 2,3 millones de hectáreas de vegetación nativa integradas a las cadenas de la bioeconomía, la consolidación de 30 territorios de restauración y la concesión de 60 Unidades de Conservación para el fomento del ecoturismo.

Inversión inicial y potencial de crecimiento

El PNDBio cuenta con una inversión inicial de R$ 350 millones provenientes del Fondo Amazonia, el fondo climático más grande del mundo, que es gestionado por el Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES).

El Fondo Amazonia ha financiado más de 140 proyectos en 17 años, alcanzando el 75% de los municipios de la Amazonía Legal y apoyando a más de 260.000 personas. Solo en 2025, el fondo aprobó más de R$ 2 mil millones en proyectos, el mayor volumen anual desde su creación.

El impacto económico potencial es igualmente relevante. Un estudio realizado por la Asociación Brasileña de Bioinnovación (ABBI), Embrapa Agroenergia, el Laboratorio Nacional de Biorrenovables (LNBR/CNPEM) y otras instituciones, concluyó que la implementación plena de la bioeconomía en Brasil podría generar ingresos industriales anuales de hasta USD 284.000 millones hasta 2050.

Este estudio evalúa tres escenarios posibles y destaca el potencial del país para modelar una agricultura dedicada a la biomasa capaz de posibilitar un sector bioindustrial innovador y competitivo a nivel global.

Brasil

Meta histórica para el biometano

En paralelo al lanzamiento del PNDBio, el Consejo Nacional de Política Energética (CNPE) aprobó una resolución que establece una meta de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero del 0,5% en el mercado de gas natural mediante el uso de biometano en 2026.

Dicha cifra es el doble de la propuesta inicial del 0,25%, lo que demuestra la contundencia del respaldo político a este biocombustible.

El biometano es un gas renovable obtenido a partir de la purificación del biogás, generado por la descomposición de residuos orgánicos en vertederos, plantas de tratamiento de aguas residuales y residuos agroindustriales.

La resolución del CNPE, firmada el 1° de abril, crea un mercado regulado para este energético, impulsando la demanda y ofreciendo previsibilidad a los inversores.

La meta se alinea con los compromisos climáticos asumidos por Brasil en el marco del Acuerdo de París y con la Ley del Combustible del Futuro (Ley Federal N° 14.993/2024), que establece programas de descarbonización para el sector de transportes.

Multiplicar por 100 la producción

El sector del biometano en Brasil tiene un potencial de crecimiento exponencial. Según proyecciones de la Asociación Brasileña de Biogás (ABiogás), el país podría multiplicar por más de 100 veces su producción actual, pasando de una capacidad instalada de aproximadamente 1 millón de metros cúbicos diarios a niveles que podrían satisfacer una parte significativa de la demanda nacional de gas natural.

Este crecimiento requeriría inversiones del orden de R$ 350 mil millones (aproximadamente USD 68.000 millones) a lo largo de la próxima década.

Las inversiones se destinarían a la construcción de nuevas plantas de producción, la ampliación de la infraestructura de inyección en la red de gasoductos y el desarrollo de la cadena de valor del biogás en todo el territorio nacional.

La aprobación de la meta del CNPE envía una señal clara al mercado, incentivando a los grandes grupos económicos a apostar por este energético renovable, que además contribuye a la gestión de residuos y a la reducción de emisiones de metano, un gas de efecto invernadero muy potente.

El lanzamiento del PNDBio y el avance en la regulación del biometano son dos caras de la misma moneda. Brasil está construyendo un ecosistema donde la preservación de la Amazonía y la megabiodiversidad se convierten en activos económicos estratégicos.

El etanol, el biodiesel y ahora el biometano forman parte de una matriz energética cada vez más limpia y diversificada, que reduce la dependencia de los combustibles fósiles, genera empleo e ingresos en el campo y en la industria, y posiciona al país como un socio confiable y sostenible en el escenario internacional.

La agenda para avanzar en la descarbonización

Este diálogo forma parte de los esfuerzos que Latam Mobility está impulsando a lo largo de su gira 2026, que recorrerá los principales mercados de la región para profundizar en estos y otros temas cruciales para la transformación de la movilidad.

La gira recorrerá los principales mercados de la región: Ciudad de México, Brasil, Colombia y Chile. A lo largo de estos encuentros, líderes del sector público y privado, empresas, inversionistas y expertos internacionales analizarán el presente y futuro de la movilidad eléctrica, la innovación tecnológica, la infraestructura, la energía y la economía climática.

La transición ya está en marcha. La Gira 2026 de Latam Mobility es el punto de encuentro para acelerar decisiones, conectar actores clave y construir, de forma colaborativa, la movilidad sostenible de América Latina.

Publicaciones Similares